Taller de Lectura y Escritura

Hay días…o tengo días como el de hoy, en que la soledad golpea con toda su fuerza…diría que …encarnizada…cruel.
Me deja sin asunto….absolutamente paralizado…no sé qué hacer…no sé hacia dónde ir.
Esta presión en el pecho no la puedo resolver….es casi constante….no me da tregua.
Pierdo toda la serenidad al no tener respuestas para tantas interrogantes….para cosas tanto elementales como complejas.
En este mar de incongruencias se agita mi alma y tu vigilia se apodera de mí….no hay a quién consultar, no puedo asirme a ninguna opinión, me gana el caos y la desesperación.

Montevideo, setiembre de 2016

 

Maldita inercia que me has invadido, te has apropiado de mis horas.
Mi tiempo es un constante divague, un discurrir sin rumbo ni freno, una suerte de lenta agonía, irrefrenable y perentoria sin fecha de caducidad.
En medio de este lento torbellino, se cruzan las más descabelladas apetencias, pretensiones insanas, absurdas, que van contaminando el ser, que no cesan, que aparentemente parten pero regresan con más vigor, como si se hubieran alejado un tanto, para recargar energías, no sé cómo controlar,  no sé ….o sí sé de dónde surgen, aunque no entienda el por qué pero ahí están, como pequeños destellos en  la oscuridad interminablemente presentes.

Montevideo, diciembre 22 de 2016

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