{"id":283,"date":"2018-06-12T19:36:19","date_gmt":"2018-06-12T22:36:19","guid":{"rendered":"http:\/\/ateneodemontevideo.uy\/site\/?p=283"},"modified":"2018-06-12T19:36:19","modified_gmt":"2018-06-12T22:36:19","slug":"jose-alonso-y-trelles-el-viejo-pancho","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/ateneodemontevideo.uy\/site\/?p=283","title":{"rendered":"JOS\u00c9 ALONSO Y TRELLES, El Viejo Pancho"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" lang=\"es-UY\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-ES\">Hijo de Francisco Alonso y Trelles, maestro de primeras letras, y de Vicenta Jar\u00e9n , nace el 7 de mayo de 1857 en la Villa del Ribadeo. A los 19 a\u00f1os viaja a Am\u00e9rica y se radica en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires. Intenta una nueva aventura en R\u00edo Grande, Brasil y luego se radica definitivamente en el Tala, donde forma su hogar y nacen sus hijos y donde realiza la obra que lo ha inmortalizado.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-UY\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-ES\">En 1915 aparece \u201cPaja Brava\u201d, Versos Criollos. \u201cRenglones desiguales&#8230; cualquier d\u00eda les llamo yo versos\u201d dice el autor en el pr\u00f3logo. No obstante, afirma Casimiro Monegal \u201cEl Viejo Pancho es quien ha sondado mejor el alma gaucha y expresado en versos perdurables las pasiones brav\u00edas, los dolores y las ternuras de nuestras Julietas y de nuestros Romeos criollos\u201d. Las haciendas cimarronas y los entreveros a lanza los toma Trelles de la tradici\u00f3n; y del gaucho, canta lo menos conocido: sus sentimientos e instintos. Continuador de Hern\u00e1ndez, Hidalgo, Ascasubi, Lussich, Del Campo, pulsa su lira con voz propia y revoluciona la m\u00e9trica hasta entonces de arte menor. No obstante, esta producci\u00f3n suya es muy valiosa y conforma la mitad de su obra. Como dec\u00edamos, el Viejo Pancho renueva metros y ritmos e introduce en la poes\u00eda gauchesca los versos de arte mayor: endecas\u00edlabos, alejandrinos. A un lado quedan d\u00e9cimas y cuartetas simples que cultiva apenas. Supo de lides fratricidas y de lances con matreros, pero en su coraz\u00f3n dol\u00eda m\u00e1s la pena de un amor perdido que la herida de una lanza o de un cuchillo.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Bajo su apostura gringa y rom\u00e1ntica y becqueriana imagen hab\u00eda un criollo nuestro, un hombre que internaliz\u00f3 mejor que nadie los sentimientos o como dijera Luis Hierro \u201csu conocimiento del alma compleja del paisano\u201d. La dicotom\u00eda entre civilizaci\u00f3n y barbarie es la misma en sus versos que en los de Hern\u00e1ndez. As\u00ed, sus gauchos \u2013como Fierro- se resignan al triunfo de la civilizaci\u00f3n pero sin incorporarse a ella. La transformaci\u00f3n del entorno y del progreso que no siempre mejoran las cosas, ni la altaner\u00eda de los que, fortuitamente, ejercen el poder o la autoridad le hacen decir: \u201cVaya no m\u00e1s ust\u00e9, pa\u2019 m\u00ed no tienen \/ ni un poquito de gracia las carreras\/ pa\u2019 que vi\u2019 a dir, pa\u2019 que cualquier milico \/ un guacho que rici\u00e9n larg\u00f3 la teta\/ me peche el mancarr\u00f3n o le acomode\/ la culata del mause en la cabeza\u201d y resignado se aferra a sus ilusiones del ayer campesino \u201cDeje nom\u00e1s, deje nom\u00e1s que el viejo\/ se quede en sus taperas\/ viendo pasar por las cuchiyas verdes\/ las alegres visiones con que a\u00fan sue\u00f1a&#8230;\u201d<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-UY\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-ES\">Uno de sus m\u00e1s renombrados poemas es el impar romancillo de exas\u00edlabos \u201cInsomnio\u201d: \u201cEs de noche; pasa\/ rezongando el viento\/ que duebla los sauces\/ cuasi contra el suelo.\/ Y en el fondo escuro\/ de mi rancho viejo\/ tirao sobre el catre\/ de lechos de tiento,\/ aguaito las horas\/ que han de trairme el sue\u00f1o.\/ \u00a1Pucha que son largas\/ las noches de invierno!&#8230;\u201d <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-UY\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-ES\">Pero tal vez el poema que le dio mayor celebridad y que lo afirm\u00f3 definitivamente en el rumbo del verso criollo fue \u201cLa G\u00fceya\u201d. Escrito en 1899 en su escritorio de Montevideo, se publica junto a \u201cResoluci\u00f3n\u201d en \u201cEl Fog\u00f3n\u201d, lo que motiv\u00f3 estas l\u00edneas de Alcides De Mar\u00eda; \u201cNo se queje, amigo, que Ud. debe tener chiruzas a montones en sus pagos de \u201cEl Tala\u201d y Trelles le responde con los versos \u201cEntre Viejos\u201d. En \u201cLa G\u00fceya\u201d el pulpero adquiere la condici\u00f3n de confidente, situaci\u00f3n no tan com\u00fan en la poes\u00eda criolla pero que tiene un cercano paralelismo con el relato que hace Cruz a Fierro, porque, en general, el paisano guarda para s\u00ed sus sentimientos pero aqu\u00ed, como muy bien se\u00f1ala uno de sus cr\u00edticos, el protagonista, \u201cconfidencial y pac\u00edfico no quiere la certidumbre y espera que el pulpero lo tranquilice\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">\u201c<span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">A los 43 a\u00f1os en que escribe estos versos \u2013dice Manuel Benavente- Trelles s\u00f3lo estaba enamorado de una diosa: la gloria. El amor, la pasi\u00f3n, la pena, la amargura ungieron el poema extraordinario para la inmortalidad en la poes\u00eda de Am\u00e9rica, sin embargo no fue escrito a una amante de carne y hueso sino a la gloria tantas veces esquiva; pero real o no, la chiruza de su poema ten\u00eda fragancia de rojas verbenas y hermosura de r\u00fasticas flores campesinas\u201d. Corr\u00eda el a\u00f1o 1923, estaba a punto de salir la segunda edici\u00f3n de \u201cPaja Brava\u201d, el poeta le confiesa al citado autor maragato en art\u00edculo publicado por el Suplemento Dominical de \u201cEl D\u00eda\u201d el 13 de marzo de 1938: \u201c\u00bfSabe una cosa? Me empiezan a gustar esos versos que antes miraba con cierta indiferencia. No todos, naturalmente. Creo que \u201cLa G\u00fceya\u201d es lo mejor que he hecho\u201d. Y Benavente le pregunta: \u201c\u00bfY ese amor desgraciado que Ud. canta, tiene algo de real? y el Viejo Pancho le responde: \u201c\u00bfNo es Ud. poeta? \u00bfIgnora que los hijos de Apolo tenemos el divino privilegio de vivir muchas vidas? Varios me han hecho esa pregunta. Nada hay de cierto en ese amor infeliz. Lo invent\u00e9. Lo necesitaba. Porque yo, por m\u00e1s gaucho que se me crea, soy un rom\u00e1ntico\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El Viejo Pancho muri\u00f3 en Montevideo el 28 de julio de 1924. Era entonces el m\u00e1s celebrado poeta gauchesco, cuyos versos el pueblo sab\u00eda de memoria y recorr\u00edan el mundo en alas de la voz inigualable y m\u00e1gica de Carlos Gardel. Alguna vez hab\u00eda afirmado: \u201cNac\u00ed en Galicia para ser un cantor del campo uruguayo. Ese amor quejumbroso, rom\u00e1ntico, que he puesto en muchos de mis versos es el resto de romanticismo que queda en m\u00ed\u201d. \u00a1Y qu\u00e9 natural nos parecen a la distancia esas notas de delicado amor y de ternura, de infinita pena y de muy esquiva dicha que descubre en la m\u00e1s rec\u00f3ndita interioridad, en la hasta entonces inexpugnable hondura del alma de nuestros rudos paisanos, porque la poes\u00eda y el sentimiento son universales y comunes a los hombres y tienen su correspondencia en los m\u00e1s insospechados rincones del orbe. As\u00ed, el Viejo Pancho, hijo de la entra\u00f1able Galicia, ha sido, es y ser\u00e1 siempre uno de nuestros poetas populares m\u00e1s queridos porque tuvo la humildad de nuestras flores silvestres y la grandeza y luminosidad de los astros para tornar c\u00e9lebre y universal el sentimiento del gaucho.<\/span><\/span><\/p>\n<div style=\"width: 549px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full\" src=\"http:\/\/redirect.viglink.com\/?format=go&amp;jsonp=vglnk_152884289117912&amp;key=fc09da8d2ec4b1af80281370066f19b1&amp;libId=jic9kysp01012xfw000DAjk61zozr&amp;loc=http%3A%2F%2Felangeldeolavide.blogspot.com%2F2011%2F07%2Fretrato-ecuestre-del-viejo-pancho-en.html&amp;v=1&amp;out=http%3A%2F%2F4.bp.blogspot.com%2F-EwYsPgteOnc%2FTiXYi3gTeBI%2FAAAAAAAATEg%2FZ5cY86JRAac%2Fs1600%2FViejo%2Bpancho.JPG&amp;ref=https%3A%2F%2Fwww.google.es%2F&amp;title=El%20%C3%81ngel%20de%20Olavide.%3A%20Retrato%20ecuestre%20del%20Viejo%20Pancho%20en%20Ribadeo&amp;txt=\" width=\"539\" height=\"729\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Retrato ecuestre del Viejo Pancho en Ribadeo<\/p><\/div>\n<p lang=\"es-ES\">\n<p class=\"western\" lang=\"es-UY\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-ES\"><i><b>Gerardo Molina<\/b><\/i><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-UY\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-ES\">(Fragmento de la Charla dictada por su autor en el Ateneo de Montevideo, Semana de la Cultura Canaria, setiembre de 2014)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hijo de Francisco Alonso y Trelles, maestro de primeras letras, y de Vicenta Jar\u00e9n , nace el 7 de mayo de 1857 en la Villa del Ribadeo. A los 19 a\u00f1os viaja a Am\u00e9rica y se radica en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires. Intenta una nueva aventura en R\u00edo Grande, Brasil y luego se radica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-283","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/ateneodemontevideo.uy\/site\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/283"}],"collection":[{"href":"http:\/\/ateneodemontevideo.uy\/site\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/ateneodemontevideo.uy\/site\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/ateneodemontevideo.uy\/site\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/ateneodemontevideo.uy\/site\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=283"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/ateneodemontevideo.uy\/site\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/283\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":284,"href":"http:\/\/ateneodemontevideo.uy\/site\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/283\/revisions\/284"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/ateneodemontevideo.uy\/site\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=283"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/ateneodemontevideo.uy\/site\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=283"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/ateneodemontevideo.uy\/site\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=283"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}